• PETE TOWNSHEND FRENTE A FRENTE CON UN INFANTIL “HOMBRE DE HIERRO”

  • ENTREVISTAMOS A SETH GORDON, UNO DE LOS FUNDADORES DE LOS NORTEAMERICANOS THE MOCKERS

  • REMEMORAMOS EL LP “RENEGADE” DE THIN LIZZY POR MEDIO DE UNA DE SUS CANCIONES CUMBRE

  • OS OFRECEMOS LA CRÓNICA DEL CONCIERTO DE MADNESS EN A CORUÑA

  • ANALIZAMOS EL NUEVO EP DE SKID ROW

ELECTRIC MARY: Y Australia siguió destilando excepcional rock and roll

 
A finales de noviembre, los trepidantes australianos Electric Mary darán cinco conciertos en nuestro país como medida de promoción de su trabajo discográfico The Last Great Hope. Mientras esperamos impacientes, no hemos perdido la oportunidad de entrevistarnos con Rusty Brown, vocalista de tan fundamental y rockero conjunto.
 
Rusty, ¿qué me puedes contar de tu infancia en Australia? ¿Cómo era la escena musical local cuando eras un crío?
 
Buf, por dónde empiezo... Ver bandas en directo es los que hacíamos en mi juventud; los siete días de la semana podías ir a un bar o a un club y ver a bandas, grupos que seguramente jamás habrás oído hablar de ellos, que no tenían contratos discográficos. Fue una gran etapa para la música rock. Yo tenía catorce años cuando me uní a mi primera banda, y ya nunca volví a mirar atrás. Era todo lo que deseaba hacer: subirme a un escenario y cantar desde las entrañas.
 
Centrándonos en Electric Mary, ¿qué me puedes contar de los miembros del combo? ¿Qué cualidades añade cada uno a esa mezcla final que es la banda en su conjunto?
 
Pete ha estado en Electric Mary desde su inicio y es como la roca inamovible. Nosotros grabamos todas nuestras maquetas en su pequeño estudio y trabajamos así con ellas hasta finalmente llevarlas a la banda para la última operación de reconstrucción. El estudio es su dominio y el escenario su patio trasero. Alex es la crema de la tarta Electric Mary, un auténtico rockero de cualquier manera imaginable. Davey Porter es el nuevo miembro y trae un swing diferente... Seguro que terminará siendo el más ruidoso de la fiesta. Irwin Thomas es otro de los miembros originales; se ha unido nuevamente al grupo tras cinco años fuera de su seno y será uno de los acicates para esta gira. Y cuando regresemos al hogar, nos engancharemos a Bretty Wood que es sin duda alguna un maestro del blues.
 
Australia es un gran lugar para el rock and roll: The Easybeats, AC/DC, Coloured Balls, Midnight Oil, Rose Tattoo... y, por supuesto, Electric Mary. ¿Qué piensas sobre la cultura australiana y su música?
 
Desde que tengo uso de razón las bandas de rock han sido la dieta básica de la cultura australiana. Las formaciones que citas son únicamente una pequeña porción de un inmenso pastel. The Easybeats, Billy Thorpe, Cold Chisel son sólo algunas de las bandas reverenciadas a lo largo de las décadas en Australia. Ahora hay toda una escena underground y está lista para explotar.
 
Cuando Electric Mary entra en el estudio de grabación, ¿tú eres de los que se sumerge en el lado creativo o de los que se tira hacia la parte técnica de la producción?
 
La parte creativa es mi dominio, lo técnico se lo dejo a Pete y a nuestro ingeniero Ricki Rae. Amo el estudio, amo el gozo, la ansiedad, las riñas y las reconciliaciones, cuando metes la pata y cuando consigues hacerlo bien. La mayoría del tiempo se basa en dar con el ambiente correcto pues el noventa por ciento de las grabaciones de los temas las hacemos en directo.
 
 
¿Qué me puedes contar de vuestro nuevo EP The Last Great Hope? ¿Crees que la música rock está necesitada de una “última gran esperanza” en estos tiempos de radiofórmulas sin sentido?
 
Lo de The Last Great Hope lo extrajimos de una frase publicada en una revista inglesa en la que preguntaban: «¿Son estos tipos “la última gran promesa?». Nos reímos mucho cuando lo leímos y de inmediato pensamos que sería un gran título para nuestro nuevo trabajo. Pienso que sigue habiendo buen rock por ahí detrás, lo que pasa es que ahora es más difícil de hallar; aunque nosotros no queremos una “última gran esperanza”, queremos veinticinco en cada país.
 
¿Me podrías relatar alguno de los momentos más excitantes que te ha deparado el salir de gira junto a Electric Mary?
 
Sin duda, nuestros primerísimos conciertos europeos con Whitesnake son un magnífico recuerdo para nosotros. Salimos por ahí con la banda y forjamos una importante amistad. Junto a Glenn Hughes realizamos otra gran gira; hablábamos muchísimo de música: Deep Purple, Blackmore y nuestra adoración por David Coverdale. Glenn me permitió hasta hacerle peticiones de temas que me gustaría escuchar en cada show, incluso con qué canción debía de comenzar el concierto... “Muscle And Blood”, del elepé Hughes And Thrall, fue mi elección.
 
¿Cuál es vuestro plan para hacer de Electric Mary un nombre fuerte fuera de vuestra tierra?
 
Nuestro sello Label Listenable echa el resto para hacernos avanzar día tras día a través de la mierda que llena los iPhones. El ciberespacio es increíblemente útil para hacer llegar a Electric Mary a las masas.
 
Por cierto, ¿hay alguna banda que realmente te sorprendiese en el último año?
 
Scorpian Child, si hablo de Texas, mientras que Shihad si lo hago de Nueva Zelanda/Australia.
 
por Sergio Guillén

SCOTT H. BIRAM (Boite Live, Madrid, 16/09/2014)

 
El pasado martes Scott H. Biram paró a repostar en la madrileña sala Boite Live, llenó el depósito y cogió fuerzas para proseguir una gira europea que le está llevando a ofrecer nada menos que veintisiete conciertos en treinta y dos días visitando ocho países a lo largo del viejo continente. Este tejano cumple a la perfección con el paradigma de camionero que nos ha brindado el cine norteamericano en sus películas: un tipo de apariencia ruda, barbudo, tatuado y vistiendo su inseparable gorra; por otra parte, el mismo arquetipo de camionero que debía conducir el camión de dieciocho ruedas contra el que se estrelló su coche en 2003. En aquella ocasión, tras someterse a trece cirugías y habiendo transcurrido tan sólo un mes desde tan fatídico acontecimiento, Biram ya se encontraba de nuevo sobre los escenarios –en silla de ruedas y con varios huesos rotos– desplegando su combinado de blues psychobilly, Americana, country, góspel y un toque de heavy metal. Sí, todo esto y mucho más es Scott H. Biram.
 
En tan feliz noche el autoproclamado “Dirty Old One Man Band” congregó en la Boite Live tanto a sus devotos feligreses –los pertenecientes a "The First Church of The Ultimate Fanaticism"– como a aquellos que asistían a modo iniciático a uno de sus conciertos; estos últimos fueron sometidos a un bautismo de fuego, el fuego de las cuatro guitarras electrificadas que Biram desplegó –destacando su vieja Gibson de 1959–, algún ocasional fraseo de armónica y el incesante golpear contra el suelo de su pie izquierdo amplificado taladrando las paredes del local convertido en improvisada capilla. En menos de hora y media este particular predicador del blues se encargó de expiar los pecados musicales de todos los allí presentes.
 
La excusa para reunirnos en dicha velada no fue otra que la de disfrutar en directo de Nothin' But Blood, el más reciente trabajo discográfico de este músico afincado en San Marcos, Tejas. Temas nuevos como “Gotta Get to Heaven”, “Acohol Blues” (versión de Mance Lipscomb) o “Jack Of Diamonds” se dejaron oír junto a otros pertenecientes a trabajos anteriores como “Open Road”, “Victory Song” o “Single Again”; valga decir que tan celebrados fueron los unos como los otros. Biram se reconoce deudor de músicos como Leadbelly, Lightnin’ Hopkins o el antes citado Lipscomb, pero el sonido afilado y cortante de sus guitarras y el percutir rítmico de su ya mencionado pie izquierdo lo emparentan también con un John Lee Hooker y todos esos sonidos del Delta del Misisipí que se trasladaron a las grandes ciudades del norte donde encontraron en la electricidad su vía de escape. Y es que el apabullante sonido que es capaz de producir Biram por sí mismo sobre un escenario –de ahí lo de “hombre orquesta” (lo de “sucio” y “viejo” se lo dice él mismo)– no te permite ni un segundo de distensión.
 
Biram tuvo a bien regalarnos un nuevo tema (“Red Wine”) y ejecutar una hipnótica versión con el slide del “I Can’t Be Satisfied” del genuino Muddy Waters. Hay que hacer constar en acta que Biram bebe de las fuentes clásicas del blues –aunque después él se encargue de desviarlo por sus personalísimos cauces– y como tal toca el slide a la guitarra como lo hacían aquellos músicos primigenios del Delta, es decir, sosteniendo un pequeño frasco de cristal (de aquellos que originalmente servían para contener los medicamentos) con su mano izquierda y haciéndolo deslizar sobre las cuerdas de su guitarra mientras las pulsa con la mano derecha ¿Un detalle menor? Puede ser, pero como todo el mundo sabe la importancia de una buena historia recae en los pequeños detalles.
 
Fue en la parte final del concierto donde se vivieron los momentos de máxima comunión con un público entregado de principio a fin. Con "Still Drunk, Still Crazy, Still Blue" –curiosamente el tema más reposado de todo el repertorio– se alcanzó el punto álgido de la noche con toda la parroquia coreando a viva voz el estribillo de un tema que, sin duda, ha dado en el blanco en el mapa de los sentimientos de los seguidores de Biram. Para cerrar la noche piezas irreprochables como “I Want My Mojo Back” y “I See The Light/ What’s His Name”, antes de finalizar definitivamente con el bis “Around The Bend”, en la que hizo gala de una potencia guitarrera descomunal y una ejecución vocal gutural allá donde las hubiere que dejó las paredes de la Boite Live, literalmente, tiritando. Ochenta y cinco intensos minutos de oficio religioso-musical desplegado desde un púlpito amplificado que apaciguó las almas de los feligreses que renovaron esa noche sus votos con el blues alcoholizado y el góspel más depravado.
 
En el instante que están leyendo estas líneas es probable que Biram siga todavía recorriendo las carreteras de nuestro país dirigiéndose, tal vez, a su ciudad para actuar esta noche. Si tiene usted la oportunidad de acercarse a abrazar el blues sin complejos ni ataduras estilísticas de este gigante contemporáneo, no se lo piense dos veces y acuda a la llamada que siente en su interior; pero, ¡alerta!, si es usted un transportista de mercancías pesadas y circula por carretera manejando el volante de un camión de dieciocho ruedas y ve que Scott H. Biram se le cruza en el camino, amigo, será mejor que se haga a un lado del arcén y le esquive con precaución si no quiere salir mal parado del encuentro.
 
por Fat Professor

KHAEL - Efímero (Autoeditado, 2014)

 
Tras unos años en los que habían publicado solamente un EP y un disco de larga duración (Dualidad, de 2010), y ahora ya funcionando como dúo, por fin vuelve Khael. Aroa Martín se encarga de las voces, las guitarras y el bajo, mientras que Dani Pérez se dedica a golpear los parches, y de qué manera.
 
Dada la actual configuración de Khael, resulta lógico pensar que la batería tiene un peso importante en el sonido del proyecto. Y efectivamente, los patrones rítmicos desarrollados por Dani Pérez a lo largo del álbum son de lo más interesantes y excitantes. Quizá por ello se echa algo en falta un mayor trabajo en lo que al bajo se refiere, dado que el estilo que practican daba para más inventiva en este campo. No es que los bajos desentonen en el conjunto ni mucho menos, pero ya digo que un trabajo como Efímero pide un poco más de lo registrado en este sentido. Por otro lado, tanto las voces de Aroa Martín como los riffs de guitarra son fantásticos. Estos últimos combinan técnica y melodía con mucha inteligencia y extraordinaria fluidez. La fuerza de las guitarras casa con la potente dulzura de la voz de Aroa fenomenalmente, siendo esta sinergia una de las bazas mayores del disco.
 
Destacable álbum de unos Khael que logran desplegar su metal moderno con sabiduría y en forma de buenas canciones que se agarran a tu cerebro con rapidez. Y creedme, esto no es nada fácil de conseguir. Brillante.
 
por Andrés Puente

The Delta Saints traen su directo a Madrid

 
Si alguien es capaz de, en nuestros días, acercar el rock de corazón latiente al pantano y emborracharlo con las mejores bebidas espirituosas, esos son sin duda The Delta Saints. Los muchachos de esta banda se conocieron de estudiantes, de camino entre una y otra borrachera, allá por 2007, y decidieron poco a poco hacer del blues correoso a la par que festivo su seña de identidad.
 
Desde que su primer EP vio la calle en 2010 este conjunto no ha dejado de crecer y crecer en cuanto a popularidad se refiere dentro de la escena más entendida en este tipo de cadencias y alardes musicales. El próximo 25 de septiembre, en la madrileña sala El Sol, presentarán sobre las tablas su primer disco en directo, el aclamado Live At Exit/In que este verano ha causado sensación por su verdad y emoción. Así que ya estás comprando tu entrada en Ticketea o haciéndote con ella en Escridiscos y Discos Toni Martin.
 

THE SICK SIDE - Born To Kill (Autoeditado, 2014)

 
A Born To Kill, como trabajo de presentación, y saliendo de una banda con poco más de dos años de vida, hay que reconocerle algo fundamental en este tipo de obras de iniciación: poner fuertes basamentos de lo que el grupo, en este caso The Sick Side, pretende llegar a convertir en su marca sonora reconocible.
 
El punk rock que ejercita el conjunto es bastante abierto a diversas influencias duras, aunque esto no quiere decir que todo el listado de canciones funcione con igual efectividad. Hay cortes más acertados que otros, más concordantes con las mejores bazas musicales del conjunto. Pero esto no es malo, ya digo; The Sick Side ha sacado todo su arsenal, lo ha puesto sobre la mesa y ahora llega el momento de ver con cuál de todas esas armas podrá funcionar mejor en el futuro inmediato.
 
La intención y las ganas están ahí, en cada impulso de estos tarraconenses naturales de Montblanc. Born To Kill ha clavado su pico en la escena y desde ahora The Sick Side podrá escalar a fuerza de tripas y méritos, algo que da el baqueteo junto con tener en el horizonte una meta clara. La suerte está de su lado. El disco puedes descargarlo de manera gratuita en el siguiente enlace: DISCO BORN TO KILL
 
por Sergio Guillén

Homenaje a Daniel Astur Vega‏ en Valencia

 
II Salón Poético - Homenaje a Daniel Astur Vega
Lunes 22 de septiembre, 20 h
Salón de baile del Palacio del Marqués de Dos Aguas
Entrada libre hasta completar aforo
Colabora: Casa de Asturias de Valencia
 

Concurso Whitesnake

 
Steamhammer, la división del sello SPV en la que Whitesnake editó su penúltimo álbum de estudio Good To Be Bad, nos ha cedido una copia del disco compacto para que la regalemos en Renacer Eléctrico Music Magazine. Así que, si queréis entrar en el sorteo para llevaros un trabajo discográfico con el que el combo celebraba su treinta aniversario, sólo tenéis que enviarnos un mail a renacerelectrico@hotmail.com contestándonos a la siguiente pregunta:
 
¿Cómo se llama el baterista que grabó este disco de 2008?
 
Tenéis hasta el 30 de septiembre para contestar. El miércoles 1 de octubre de 2014 daremos el nombre del premiado.