• TE CONTAMOS TODO SOBRE EL PRIMER LIBRO DE LA FRONTERA

  • ANALIZAMOS EL FRESCO JAZZ VOCAL DE BELÉN GÓMEZ

  • MINDFUNK, TODA UNA BANDA DE CULTO

  • LOS VETUSTA MORLA NOS PRESENTAN "LA DERIVA"

  • REPASAMOS LA HISTORIA DE THE PRETTY THINGS

jueves, 14 de julio de 2011

ISTHAR - Sangre, Sudor Y Lágrimas (Olomor / Background Noise, 2011)


 


Entrañable. Es la palabra que me viene a la cabeza una y otra vez mientras escucho este segundo LP de Isthar. Leer la andadura de este grupo nacido en la segunda mitad de los años 70 es como tener enfrente el relato de unos apasionados de la música que siguen hacia delante contra viento y marea, sorteando los más diversos obstáculos. Después de tantos años únicamente queda de la formación original el bajista y compositor José Luis Rodríguez, quien se ha rodeado de otros cuatro músicos para redondear este curioso disco de lo que podríamos denominar heavy rock o metal melódico.
 

Escuchando la variedad de estilos que componen este álbum podría afirmar que el repertorio es el resultado de años de canciones que quedaron en el tintero y por fin tienen entidad como realidades grabadas para la posteridad. Conviven así temas más heavies perfectamente preparados para el directo como “La Tormenta” con ramalazos más rockeros como “Donde Quiero Estar” (que me recuerda curiosamente al “Muñeca De Ojos Oscuros” de Almanzora) o composiciones más elaboradas en forma de extensas instrumentales como la oscura “Fobia A La Cronofobia”, e incluso guiños a lo Barón Rojo como “Cuentos Chinos” o “Señor Importante”. Se rompe de este modo de alguna manera la unidad canónica que debería tener todo LP, pero en este caso es comprensible. También es evidente que las condiciones de grabación no han sido las óptimas dado que detecto una ligera falta de fuerza –por ejemplo en la batería– en la producción del sonido contenido en este CD, pero estoy seguro de que esto es consecuencia de las dificultades que todos conocemos para acceder a medios más potentes hoy en día.
 

Buenas melodías y una agradecida actitud rockera son el denominador común de este Sangre, Sudor Y Lágrimas. Tampoco puedo dejar pasar la presencia de los saxos tenor y soprano de Antonio José Fernández durante buena parte de este trabajo, confiriendo a Isthar un sonido característico. Además, la conclusión del álbum con “Di De Alta A Mi Psiquiatra Y Me Senté En Su Sillón” (uno de los títulos más cachondos que he leído en mucho tiempo) y la versión de “La Planta 14” –una vieja canción de Víctor Manuel, ni más ni menos– certifica la sana falta de prejuicios de Isthar. Esperemos que no se demoren tanto para el próximo disco.

 

por Andrés Puente

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada